|
||
![]() El joven de la foto es Falcor. Es un Beagle macho, de tres años de edad y algunos problemas de conducta, y que adopté hace poquito menos de un año en Monterrey.
Cuando tenía poco más de un año, según me dijeron, fué atropellado cerca de la que era su casa, y a raíz de dicho evento sufrio una lesión en el plexo solar derecho, que le dejó insensible e inutilizable prácticamente toda su pata delantera derecha. Al caminar, ya que estaba acostumbrado como todos los perros a apoyarse en sus cuatro patas, raspaba y apoyaba sobre su pata enferma y al cabo de varios pasos la tenía sangrada a pesar de contar con una férula. Pues bien, cuando tenía dos años fué dado en adopción por sus problemas de conducta, y un incidente que tuvo cuando atacó a una niña pequeña que intentaba jugar con él. Su dueña anterior me puso en antecedente de todo de forma muy responsable por cierto y yo decidí que podríamos darle a Falcor una segunda oportunidad. Cuando lo traje a casa, lo llevé con el veterinario de confianza y al examinarlo me dijo que Falcor tendría una vida de mejor calidad, mas digna, si se le amputaba la pata. Lo pensé durante un par de días y decidí que sí, que eso sería lo mejor para él. La operación se dio y Falcor permaneció una semana en observación para que sanara su herida. De eso ya casi transcurrió un año, y aquí el meollo del asunto, lo que aprendí del buen Falcor en este tiempo que tengo de conocerlo: 1.- Aunque pierdas algo importante, tan importante en el caso de un perro como una pata, la vida continúa y aún hay muchas razones para pasarla bien, en el caso de Falcor sus otras tres patas. Es cierto, en casos extremos no volverás a ser el mismo debido a eso que perdiste, como en su caso, pero aún así tienes que seguirle. 2.- Como tiene que dar pequeños brincos cuando camina, en ocasiones tropieza y se cae "de boca" como se dice, pero en todas las ocasiones se levanta y sigue. Puedes caerte, una, dos, tres, cuatro o mil veces, pero en todas tienes la obligación de levantarte y seguir. 3.- Los problemas no van a desaparecer solo con querer que desaparezcan. Falcor sigue teniendo algunos problemas de conducta y carácter, está medio loco y neurótico igual que yo y de repente se enoja, pero como cualquier otro problema, se le tiene que enfrentar y encontrar una solución. Y estamos trabajando en eso. No trato de darle cualidades únicas a mi perro, probablemente cualquier perro con un problema similar actuaría igual, seguiría su vida con tres patas, pero a lo que voy es que si los perros, nuestras mascotas, pueden hacerlo, no veo por qué una persona tiene que vivir por siempre deprimida por que perdió su trabajo o alguna otra cosa, o por que en su imaginación cree que la vida es injusta. Yo creo que es cuestión de enfocarse en lo que se tiene, y con eso, tratar de conseguir lo que aún no se tiene. Saludos! Carlos Jasso. |
||