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El video empieza con un primer plano oscuro, y apenas se distinguen al fondo unas cuantas sombras en movimiento. El camarógrafo luego abre la toma, poco a poco, y se puede distinguir lo que parecen ser unas gradas, o asientos, unos postes, y al centro del cuadro una gran sombra en movimiento. A su lado una sombra más pequeña parece golpear a la sombra grande con un palo... Luego la imagen se va aclarando y se logra distinguir plenamente de qué se trata. También se ve que la sombra grande está dentro un círculo, que es lo que llaman "pista".
Es el circo ATAYDE HERMANOS o uno de esos, para el caso es lo mismo. Un entrenador está enseñando unos trucos nuevos al elefante, una de las atracciones del miserable espectáculo que es un Circo con animales y que dentro de unos días entrará en temporada en la ciudad donde se grabó el video. El palo, según dicen los creadores de la nota periodística que publicó el video, tiene pequeñas puntas o clavos, que si bien no son muy puntiagudos, si llegan al punto de casi penetrar la gruesa piel del animal, y sirven para controlar al paquidermo.
Hace algunos años, él conoció la libertad y vivía feliz en algún lugar de su hábitat natural, pero fue sacado de ahí y se acostumbró a actuar de acuerdo a lo que su castigador le decía, o le hacía ver a base de palazos. Su mente quedó educada para siempre en este siniestro espectáculo, a pesar de que muy en el fondo de su mente y de su formidable memoria, sus instintos le dicen que debería protegerse y rebelarse de estos detestables cirqueros.
A lo que voy, es que lo que vivimos en el país retrata exactamente lo que describí lineas arriba, lo cual no es ningún secreto y no pretendo hacer ningún descubrimiento. Respeto a los que acuden a los circos, pero los compadezco por ir y disfrutar de eso. Igual con los Toros y la "Fuesta Brava". Sin embargo ese no es el punto de todo este rollo.
En fin, a lo que iba. En México vivimos algo igual. Nosotros somos ese elefante alguna vez libre, alguna vez feliz en nuestra ciudad, en nuestro estado, en nuestro País. Hasta que un día unos cirqueros decidieron que ese bonito elefante podría darles a ganar dinero, por que no tuvieron la brillantez de hacer nada mejor con su vida, excepto aprovecharse del miedo y de su palo con clavos y picos, para que la bestia trabajara para ellos como su esclavo para siempre.
Hoy estamos en manos de esa gente, permitiendo que nos peguen, y nos eduquen a tener miedo. A conformarnos con que a medias se alimente al país, y a medias se pueda vivir un día a día más o menos aceptable, pero olvidándonos ya de esa época feliz en libertad. Así funciona la Tecnología del Miedo, así de efectiva es. Antes esos golpes del cirquero eran suaves, muy leves, y las cosas que se veían o escuchaban eran muy pero muy lejanas, le pasaban a la gente mala, gente que "anda en esos rollos". Hoy ya no es así, hoy le pasa a nuestros vecinos, a nuestros familiares detenidos en las carreteras, extorsionados en sus negocios, a nosotros mismos! En el peor de los casos.
En algunos canales de televisión, exhiben videos aficionados que captan cuando el elefante se revela, causando caos y destrucción en el mundo de los cirqueros. Mucha gente se asombra y dice: "Pobre cirquero", pero yo creo que es lo menos que merece, por ser tan poco brillante como para solo ganarse la vida a costa del sufrimiento de otros seres. En muchos casos el elefante se revela, y es abatido por las balas de las autoridades.
Afortunadamente para nosotros, el elefante en este pequeño texto, somos más que uno solo. Somos millones de mexicanos que hacemos bien las cosas, que nos levantamos a trabajar todos los días, que buscamos ayudar a la comunidad y quien lo necesita, que en la medida de lo posible vamos a la Iglesia, cualquiera que sea el Dios en el que creemos. Somos más las personas buenas.
Podemos cambiar el rumbo. Sumando esfuerzos, educando a nuestros hijos. No fomentar el dinero fácil ni buscando ser héroes. Haciendo lo correcto, nada más. Un día una persona muy cercana a mí me dijo: "Si quieres ver la honestidad de una persona, obsérvalo cómo se comporta cuando está necesitado. Si estando necesitado empieza a justificar el por qué hizo mal, el por qué se quedó con el cambio, el por qué se adjudicó una venta que no era suya, etc., esa persona NO ES realmente honesta". Y yo estoy de acuerdo totalmente.
El elefante que se reveló a su castigador era uno, o han sido varios pero actuando uno por uno, y fueron abatidos. Ellos actuaban con y por instinto. Nosotros somos muchos, y actuamos con inteligencia. Con una Revolución Sin Manos (como la canción), con cambiar un poquito esos viejos hábitos. Hagamos bien las cosas, para que esto, aunque quizás tarde, se detenga algún día, y nuestros niños y jóvenes tengan de nuevo un país libre.
Extraño a mi País. ¿Ustedes no?
Carlos Jasso. |
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